viernes, 13 de junio de 2008

IDELMARO URDANETA

PROFESIÓN DE FE

Ser humilde, ser cándido , ser bueno
Llevar el alma limpia de pecado
Por los caminos, bajo el sol dorado,
Como un patriarca heleno.

Cultivar los rosales de la mente
Con la piedad, con la piedad por culto,
Y amar la vida silenciosamente,
Lejos del gran tumulto.

Pasar indiferente ante las cosas
Sin detenernos a inquir sus nombres,
Que en el mundo hay serpientes venenosa
Y en él están los hombres…

Amar e campo,ennoblecer la vida
Con el amor a la naturaleza,
Que nos aguarda siempre sonreída
Dentro de su grandeza

Buscar la soledad, refugio humano
Del dolor y la santa poesía,
Con un libro de Kempis en la mano
Por toda compañía

Irse, feliz por el sendero amigo,
Lanzando al sol la cristalino endecha,
Sin preocuparnos ya del enemigo
Que, en el recodo acecha.

Bañar en el azul nuestras miradas,
Entonar la oración pura y bendita,
sordos a las furiosas dentelladas
De la carne maldita.

Soñar, soñar en lo imperecedero,
Y en alas de ese anhelo inmarcesible
Buscar el luminoso derrotero
De la estrella invisible…

Y así vivir vida laudable y fuerte,
Lejos de toda ostentación y alarde,
En espera del beso de la muerte
Una solemne tarde.

A TUS OJOS QUERIDOS

Voy rendido hacia ti, voy tras los vagos
Misterio de tus ojos andaluces,
Que son como dos místicos halagos
Y como dos omnipotentes luces.

Ojos negros, románticos y magos,
En cuyo brillo celestial traduces
La dulzura infinita de los lagos
Y el símbolo doliente de las cruces.

Ellos, como dos ángeles divinos,
Iluminan de ensueño los caminos
Largos y lastímosos de mi suerte.

Pero también, bajo su extraña lumbre,
Hay algo que me impele hacia la cumbre
Silenciosa cercana de la muerte

ILDEMARO URDANETA. Nació en Maracaibo, en 1880 y murió en Panama en 1936, cuando ejercía la representación diplomática de Venezuela.
Fue uno de los más distiguidos y brillantes intelectuales de Venezuela, fue laureado en los Grandes Juegos Florales, qu se celebraron en la República Argentina, con motivo del primer centenario de la fundación de Ciudad Bolivar, en cuya justa triunfó sobre cerca de quinientos concursantes