domingo, 30 de marzo de 2008

JOSÉ MARÍA NUÑEZ DE CACERES

SONETO A PETRONA

Adivina lector, cuál es el ojo
Más lleno de ojeriza y disimulo,
El ojo más brillante en que calculo
Que hay de rayo de soles más despojo.

El que puso el infierno por antojo
Esa paila caliente en que me anulo,
De cuyo fondo contra más reculo
Más me acerco y me estiro aunque me encojo.

Pues bien, si al deshojarlo, no adivina
Tu cálculo integral, o te abandona
De ese ojo la parábola dañina

Si mudo, tanto hablar no te pregona
De ese ojo la hermosura superfina,
Te digo que es el ojo de Petrona

Una cosa debemos a Petrona
Que al verla el terremoto se estremece;
En ella el pelo como yerba crece
Crespo o liso en la reina o la fregona.

Lo tienen la soltera, la matrona
La doncella, y también quien lo parece,
De linda pasa a fea, si envejece,
Y la arruga al demonio la abandona.

La cosa mencionada es carne viva:
Morada del pudor... y, cosa rara,
A nadie se le esconde ni la esquiva.

Ni a quien retratarla se prepara,
Pues esa cosa cierta y positiva
Es nada menos que su linda cara.

JOSE M NUÑEZ DE CACERES. Nació en La Concepción, (Estado Zulia) y murió en Caracas 1911. Fue:Políglota, poseyó el dominio de ocho lenguas, abogado en la Universidad de Caracas, doctor en filosofía y letra (Alemania), educador. Uso el seudónimo de Saúl de Olmedo. Se distiguió el género Satírico-burlesco.
Miembro fundador de la Academia Nacional de la historia, fue pintor al óleo e inigualable miniaturista , la esposa de Castro usó engarzado en un anillo, un grano de arroz en el cual escribió el Padre Nuestro.